Una vez existió un pueblo oculto por la inmensidad de nuestra sociedad, en el cual nunca pasaba nada, en el que vivían personas comunes, personas sin ningún talento, individuos que eran uno mas del montón, nada emocionante pasaba en él, un día en este monótono lugar nació un niño, que se crió abrumado por todo esto y para agregar mas tormento a su ser, él al igual que todos los habitantes del pueblo, no poseía ningún talento, él se sentaba en el computador de su casa y navegaba por Internet observando las increíbles piruetas que algunas personas desarrollaban alrededor del mundo, con diferentes instrumentos, incluso sus propios cuerpos lograban movimientos imposibles, totalmente fuera de la norma, al principio el miraba estas hazañas con increíble admiración, pero poco a poco fue creciendo como el cáncer un sentimiento que fue desplazando esta admiración, el peor de todos los sentimientos, la envidia. Un día, aburrido ya de su entorno e impulsado por el odio hacia estas personas con diversos dones escapo de su hogar, recorrió kilómetros y kilómetros de carretera hasta que finalmente paro en una plaza, en este lugar había un skater desarrollando una gran variedad de trucos, el niño lo miraba y por cada truco que hacia esta persona, el odio en el crecía como si su cabeza fuera a estallar, de pronto el skater calló al suelo de cabeza y quedó atontado en el suelo, de su cabeza caía sangre, el niño al ver este suceso se acercó, miró al hombre tendido en el suelo, su odio persistía, pero aun así el le tocó la cabeza para ver si el hombre se encontraba bien, en el instante en que él toco la cabeza de este tipo, sintió una sensación extraña, como si la sangre del sujeto se filtrará a través de sus manos, el asustado dio un paso atrás, miró su mano y vio como la sangre iba siendo absorbida por ella, de pronto una sensación de gran excitación recorrió su cuerpo, sintió que sus piernas en cosa de segundos se volvían mas ágiles, pero el quería mas así que tomo la patineta y comenzó a golpear al sujeto que convulsionaba mientras se le abrían grande agujeros en todo su cuerpo, por los cuales chorreaba la sangre junto a sus viseras, el niño se baño en ellas riendo a carcajadas, al fin tenia una habilidad pero la sed no desapareció, tomo la patineta ensangrentada y comenzó a recorrer la autopista rumbo hacia el aeropuerto para dirigirse a ...
A: El Mundial de Sudáfrica
B: Los X-Games
jueves, 15 de abril de 2010
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